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Un aviso de bomba que les puede costar caro

23/07/10.- Aula Magna

Dos jóvenes granadinos de 18 años han sido imputados por un presunto delito de desorden público por llamar al 112 para alertar de que iba a explotar una bomba en la biblioteca biosanitaria. Ocurrió el pasado sábado por la mañana y la idea de los dos chavales obligó a desalojar a los quinientos universitarios que a esa hora llenaban las salas de estudio del centro. Además, hubo que movilizar a los especialistas en explosivos de la Policía Nacional, así como a la brigada de Información, que se encarga de investigar los asuntos de terrorismo.

Apenas una hora duró el desalojo, al comprobar que no había ningún artefacto explosivo en el recinto. Los 'autores' contemplaron complacidos la escena allí mismo. Y es que, según explicaron fuentes cercanas al caso al periódico Ideal, los jóvenes admitieron ante la policía que habían llamado al 112 para avisar de que iba a explotar una bomba como venganza porque no les habían dejado entrar. Los chavales, que querían preparar el examen de Selectividad, se enfrentaron al vigilante porque les exigió el carné universitario para acceder al interior y ellos no lo tenían.

De este modo, el Juzgado de Instrucción Número 1 de Granada ha abierto diligencias previas por este asunto.